El mito de la fundación de México Tenochtitlan

Existen varias versiones sobre el mito de fundación de Tenochtitlan aunque en esencia la trama y el contenido simbólico son los mismos. Presentamos aquí la que aparece en la Relación del origen de los indios que habitan esta Nueva España… por dos razones: es poco conocida y contiene la mayoría de los elementos que aparecen en los varios relatos existentes, los que no siempre los contienen todos.

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Estando de esta manera los mexicanos rodeados de innumerables gentes, donde nadie les mostraba buena voluntad; aguardando su infortunio; en este tiempo, la hechicera que dejaron desamparada, que se llamaba hermana de su dios, tenía ya un hijo llamado Copil, de edad madura, a quien la madre había contado el agravio que Huitzilopochtli le había hecho, de lo cual recibió gran pena y enojo Copil, y prometió a la madre vengar en cuanto pudiese el mal término que con ella se había usado. Y, así, teniendo noticia Copil que el ejército mexicano estaba en el cerro de Chapultepec, comenzó a discurrir por todas aquellas naciones mexicana publicándolos por hombres perniciosos, belicosos, tiranos y de malas y perversas costumbres, que él los conocía muy bien. Con esta relación toda aquella gente estaba muy temerosa, e indignada contra los mexicanos, por lo cual se determinaron de matarlos y destruirlos a todos. Teniendo ya establecido Copil su intento, subióse a un cerrillo que está junto a la laguna de México, donde están unas fuentes de agua caliente que hoy en el día llaman los españoles el Peñol. Estando allí Copil atalayando el suceso de su venganza y pretensión, el Huitzilopuchtli, muy enojado del caso, llamó a sus sacerdotes y dijo que fuesen todos a aquel peñol, donde hallarían al traidor del Copil, puesto por centinela de su destrucción, y que lo matasen y trajesen el corazón. Ellos lo pusieron por obra y hallándolo descuidado, le mataron y sacaron el corazón, y presentándolo a su dios, mandó [éste] que uno de sus ayos entrase por la laguna, y lo arrojasen en medio de un cañaveral que allí estaba. Y así fue hecho, del cual corazón fingen que nació el tunal donde después se edificó la ciudad de México. También dicen que luego que fue muerto Copil en aquel Peñol, en el mismo lugar nacieron aquellas fuentes de agua caliente que allí manan, y así las llaman Acopilco, que quiere decir “Lugar de las aguas de Copil”. […]

De esta suerte y con este estilo se fue metiendo poco a poco su ídolo al sitio en que pretendía se edificase su gran ciudad, que ya de este lugar estaba muy cerca. Sucedió que estando ellos aquí comenzaron a buscar y mirar si había por aquella parte de la laguna algún sitio acomodado para poblar y fundar su ciudad, porque ya en la tierra no había remedio por estar todo poblado de sus enemigos. Discurriendo y andando a unas partes y a otras entre los carrizales y espadañas, hallaron un ojo de agua hermosísimo donde vieron cosas maravillosas y de grande admiración, las cuales habían antes pronosticado sus sacerdotes, diciéndolo al pueblo por mandado de su ídolo. Lo primero que hallaron en aquel manantial fue una sabina blanca muy hermosa al pie de la cual manaba aquella fuente; luego, vieron que todos los sauces que alrededor de sí tenía aquella fuente, eran todos blancos, sin tener una sola hoja verde, y todas las cañas y espadañas de aquel lugar eran blancas, y estando mirando esto con grande atención, comenzaron a salir del agua ranas todas blancas y muy vistosas. Salía esta agua de entre dos peñas tan clara y tan linda que daba gran contento.

Los sacerdotes, acordándose de lo que su dios les había dicho, comenzaron a llorar de gozo y alegría, y hacer grandes extremos de placer, diciendo: –“ya hemos hallado el lugar que nos ha sido prometido; ya hemos visto el consuelo y descanso de este cansado pueblo mexicano; ya no hay más que desear; consolaos, hijos y hermanos, que lo que nos prometió nuestro dios hemos ya hallado; pero callemos, no digamos nada, sino volvamos al lugar donde ahora estamos, donde aguardemos lo que nos mandare nuestro señor Huitzilopochtli”. Vueltos al lugar donde salieron, luego aquella noche siguiente apareció Huitzilopochtli en sueños a uno de sus ayos, y díjole: –“ya estaréis satisfechos. Cómo yo no os he dicho cosa que no haya salido verdadera, [ya] habéis visto y conocido las cosas que os prometí veríades en este lugar, donde yo os he traído. Pues esperad,  que aun más os falta por ver. Ya os acordáis cómo os mandé matar a Copil, hijo de la hechicera que se decía mi hermana, y os mandé que le sacásedes el corazón y arrojásedes entre los carrizales y espadañas de esta laguna, lo cual hicisteis; sabed, pues, que ese corazón cayó sobre una piedra, y de él salió un tunal, y está tan grande y hermoso que una águila habita en él, y allí encima se mantiene y come de los mejores y más galanos pájaros que hay, y allí extiende sus hermosas y grandes alas, y recibe el calor del sol y la frescura de la mañana. Id allá a la mañana, que hallaréis la hermosa águila sobre el tunal y alrededor de él veréis mucha cantidad de plumas verdes, azules, coloradas, amarillas y blancas de los galanos pájaros con que esta águila se sustenta, y a este lugar donde hallaréis el tunal con el águila encima, le pongo por nombre Tenuchtitlan”. Este nombre tiene hasta hoy esta ciudad de México, la cual en cuanto fue poblada de los mexicanos se llamó México, que quiere decir “Lugar de los mexicanos”; y en cuanto a la disposición del sitio se llama Tenuchtitlan porque tetl es la “piedra” y nochtli es “tunal”, y de estos dos nombres componen tenochtli que significa “el tunal y la piedra” en que estaba, y añadiéndole esta partícula tlan, que significa “lugar”, dicen Tenuchtitlan, que quiere decir “Lugar del tunal en la piedra”.

Otro día de mañana, el sacerdote mandó juntar todo el pueblo, hombres y mujeres, viejos, mozos y niños sin que nadie faltase, y puestos en pie comenzó a contarles su revelación, encareciendo las grandes muestras, mercedes que cada día recibían de su dios con una prolija plática, concluyendo con decir que “en este lugar del tunal está nuestra bienaventuranza, quietud y descanso, aquí ha de ser engrandecido y ensalzado el nombre de la nación mexicana, desde este lugar ha de ser conocida la fuerza de nuestro valeroso brazo y el ánimo de nuestro valeroso corazón con que hemos de rendir todas las naciones y comarcas, sujetando de mar a mar todas las remotas provincias y ciudades, haciéndonos señores del oro y plata, de las joyas y piedras preciosas, plumas y mantas ricas, etc. Aquí hemos de ser señores de todas estas gentes, de sus haciendas, hijos e hijas; aquí nos han de servir a tributar. En este lugar se ha de edificar la famosa ciudad que ha de ser reina y señora de todas las demás, donde hemos de recibir todos los reyes y señores, y donde ellos han de acudir y reconocer como a suprema corte. Por tanto, hijos míos, vamos por entre estos cañaverales, espadañas y carrizales donde está la espesura de esta laguna, y busquemos el sitio del tunal, que pues nuestro dios lo dice no dudéis de ello, pues todo cuanto nos ha dicho hemos hallado verdadero”. Hecha esta plática del sacerdote, humillándose todos, haciendo gracias a su dios, divididos por diversas partes entraron por la espesura de la laguna, y buscando por una parte y por otra, tornaron a encontrar con la fuente que el día antes habían visto y vieron que el agua que antes salía muy clara y linda, aquel día manaba muy bermeja casi como sangre, la cual se dividía en dos arroyos, y en la división del segundo arroyo salía el agua tan azul y espesa, que era cosa de espanto, y aunque ellos repararon en que aquello no carecía de misterio, no dejaron de pasar adelante a buscar el pronóstico del tunal y el águila, y andando en su demanda, al fin dieron con el lugar del tunal, encima del cual estaba el águila con las alas extendidas hacia los rayos del sol, tomando el calor de él, y en las uñas tenía un pájaro muy galano de plumas muy preciadas y resplandecientes. Ellos como la vieron, humilláronse, haciéndole reverencia como a cosa divina, y el águila como los vió se les humilló bajando la cabeza a todas partes donde ellos estaban, los cuales viendo que se les humillaba el águila y que ya habían visto lo que deseaban, comenzaron a llorar y hacer grandes extremos, ceremonias y visajes con muchos movimientos en señal de alegría y contento, y en hacimiento de gracias decían: –“¿dónde merecimos tanto bien? ¿quién nos hizo dignos de tanta gracia, excelencia y grandeza? Ya hemos visto lo que deseábamos, ya hemos alcanzado lo que buscábamos, ya hemos hallado nuestra ciudad y asiento, sean dadas gracias al señor de lo criado, y a nuestro dios Huitzilopochtli”; y yéndose a descansar por aquel día, señalaron el lugar el cual pintan de esta manera. [Esta es la laguna de México y su dios era el dicho Huitzilopochtli. Y estas son las armas de México.]

“Relación del origen de los indios que habitan esta Nueva España…”, en Vázquez (ed.), Origen de los mexicanos, pp. 48-49 y 55-57.

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La batalla de Guadalete y el fin del reino visigodo en Hispania.

Hay acontecimientos en la historia que producen un punto de inflexión en la misma, y son capaces de cambiar el destino de millones de personas durante siglos. La batalla de Guadalete es uno de esos acontecimientos. Y la verdad es que no fue un combate que enfrentara a ejércitos tan inmensos como unos pocos siglos atrás, cuando Roma era dueña del mundo, pero sin duda tuvo más consecuencias que muchas de las batallas libradas en aquellos tiempos.

A principios del siglo VIII los visigodos regían los designios de Hispania hacía ya unos trescientos años. Pero ya no eran esos germanos orgullosos que combatieron a vándalos, suevos y alanos, ahora los visigodos se dedicaban a luchar entre ellos en pequeñas guerras civiles que mermaban su poder generación tras generación. A la muerte del rey Witiza, los partidarios del monarca fallecido querían que su hijo Agila heredase el reino, pero otra parte de los prelados y magnates preferían a alguien con más presencia y menos proclive a ser manipulado. El elegido por este senatus fue el Dux (duque) de la Bética, Don Rodrigo, un noble con fama de buen guerrero. Ninguno de los dos bandos estaba dispuesto a perder influencia y poder en la nueva corte y el conflicto armado se hizo inevitable, saliendo vencedor Rodrigo.

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El nuevo rey se hizo cargo de una Hispania que hacía aguas por todos lados, los casi cuatro millones de habitantes que vivían en la península no estaban precisamente contentos con los nobles y reyes godos. La mayoría de esta población estaba compuesta por hispano-romanos, que, a todos los efectos eran ciudadanos de segunda que a lo largo de los tres últimos siglos habían sido desprovistos de sus tierras y gravados con unos impuestos cada vez más difíciles de pagar. Existía una minoría judía que a pesar de constituir la práctica totalidad de los oficios, era tratada como meros esclavos, como demostró el concilio de Toledo del año 694 donde se les confiscó sus bienes y fueron dispersados por la geografía hispana.

La coronación como era habitual, se realizó en Toledo. Existe una leyenda que cuenta que cerca de la capital visigoda se encontraba una cueva repleta de oro y joyas increíbles, pero estaba sellada, pues si era profanada una maldición caería sobre todo el reino. Cuando un nuevo rey ascendía al trono, tenía que ir a la cueva y añadir un nuevo candado para mantener alejada la tentación y por tanto la maldición. Rodrigo no debía de ser muy supersticioso porque al llegar a la puerta ordenó que quitaran todos los candados. Una vez en el interior la decepción se apoderó de Rodrigo pues allí no había tesoro alguno, solo un cofre pequeño en medio de la estancia. Al abrirlo encontraron en su interior un trozo de tela o tapiz con unos guerreros vestidos como árabes en pleno combate, y un texto que rezaba que aquél que profanara la cueva seria derrotado y muerto por los  hombres del tapiz. Rodrigo temeroso de que la profecía se cumpliera ordenó cerrar de nuevo la cueva y hacer como si nunca hubiera estado allí.

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Por supuesto no hay que dar más credibilidad a esta historia que a la de una fábula que con toda seguridad surgió años después de la batalla para justificar de manera sobrenatural un fallo muy humano, tan humano como la venganza.

Agila II (hijo de Witiza), pese a perder la corona había jurado lealtad a Rodrigo, pero sus partidarios maniobraron en la sombra y como en otras ocasiones buscaron ayuda fuera de las fronteras visigodas. Un poder nuevo se extendía como una tormenta de arena que cubría todo, las huestes del islam se habían apoderado de todo el norte de África y parecían el candidato perfecto para ayudarles, solo había que dejar que saquearan un poco después de derrotar a Rodrigo y cuando estuvieran saciados volverían a cruzar el estrecho hacia sus tierras, ¡que equivocados estaban!

En el norte de África, Muza (o Musa) ejercía de gobernador, designado por el mismísimo califa de Damasco. Cuando recibió la petición de ayuda por parte de los witizanos lo tuvo claro desde el primer momento, la tierra de los vándalos (Al-Ándalus) debía ser convertida al Islam como mandaba el sagrado Corán. Para ello se valieron del conde don Julián, señor de la ciudad de Ceuta. ¿Pero, quién era éste conde y porqué iba a traicionar a sus propios compatriotas ayudando a una fuerza de invasión?.

De nuevo la leyenda coge las riendas de la historia, y en esta ocasión cuenta que la hija de Don Julián, Florinda “la cava” (prostituta) fue enviada a Toledo a que fuera educada como muchas de las hijas de los prelados visigodos. El rey Rodrigo quedó prendado de su belleza (por decirlo de manera suave) y ardiente de lujuria la forzó deshonrándola. Tampoco hay que dar más pábulo a esta historia, al igual que la de cueva anteriormente citada. Toma más credibilidad la opción de que Don Julián era partidario de los Witizanos y simplemente siguiera órdenes de Agila o de sus lugartenientes, además, la procedencia del conde no está muy clara, algunas fuentes aseguran que era bizantino y no visigodo, incluso hay alguna que le otorga origen bereber.

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Unos 500 hombres de Muza se adelantaron para tomar contacto con el sur de la península y realizar tareas de exploración. Este grupo comandado por Tarif Ibn Malluk, (que dio lugar al nombre de la población que hoy conocemos por Tarifa) saqueó a placer por tierras de la Bética y regresaron a África con un cuantioso botín. Mientras tanto Rodrigo no estaba ocioso, los levantiscos vascones hacían de las suyas en el norte y la presencia del rey y su ejército era precisa allí. ¿casualidad? Puede, pero es muy sospechosa la conveniencia para los planes de los witizanos, que aprovecharon la ausencia del ejército para ofrecer paso franco a los musulmanes.

En abril del año 711, embarcaciones pertenecientes al condado de Ceuta comenzaron a realizar viajes por el estrecho trasladando miles de levas musulmanas reclutadas en las poblaciones bereberes. Al mando de estos siete mil guerreros estaba Tariq Ibn Ziyad, gobernador de Tánger, liberto y mano derecha de Muza que tomó posiciones al pie del peñón de Gibraltar desde donde lanzaría partidas de saqueo y esperaría refuerzos en el caso de ser necesario.

Las noticias de las razzias musulmanas llegaron pronto a los oídos del rey, que apresuradamente reunió el ejército y marchó hacia el sur recogiendo tantas levas y guarniciones como le era posible, incluso utilizó las huestes de Agila y su hermano para contrarrestar el poder africano.

Finalmente, el diecinueve de Julio del año 711, cerca del río Guadalete (Cádiz) las dos formaciones se encontraron frente a frente. Los musulmanes habían recibido durante estos meses refuerzos del califato (cerca de 5.000 hombres entre árabes y bereberes) a las que había que sumar tropas auxiliares de origen judío o rebeldes contrarios a Rodrigo, una fuerza que podemos estimar entre 14.000 y 16.000 almas.

Rodrigo contaba con una fuerza superior en número. Las fuentes árabes hablan de hasta 100.000 hombres, cifra inflada a propósito para aumentar la gloria de su victoria (como muchos antes que ellos habían hecho) pero si podemos ajustarla entre 20.000 y 25.000 unidades entre caballería e infantes, suficientes para poder derrotar a los impetuosos musulmanes, o eso creía el rey.

El rey Rodrigo se situó en el centro de su formación dejando las alas en manos de los hijos de Witiza (es la versión “oficial” pero personalmente me crea dudas que un experto combatiente como era Rodrigo, confiara una posición tan delicada a elementos plausibles de traición). Rodrigo confiaba en la carga de su poderosa caballería goda, y sin dudarlo se lanzó al ataque esperando conseguir una pronta victoria. La hueste islámica aguantaba el envite, pero su equipo más ligero era una desventaja en combate cerrado contra una caballería imparable. Cuando parecía que la victoria se decantaba del lado godo, las alas del ejército empezaron a separarse y a huir del campo de batalla, Rodrigo había sido traicionado.

Lo que antes era una desventaja para los norteafricanos se convirtió en la clave de la victoria. Rodeando a lo que quedaba de ejército visigodo, la caballería ligera musulmana asaeteó las filas de Rodrigo hasta dejarlas exhaustas y acabar finalmente con ellas. El cuerpo del rey no se encontró entre los muertos, solamente su caballo fue hallado sin vida, lleno de flechas en la ribera del río, pero ni rastro del rey (algunas fuentes aseguran que escapó, pues se encontró en la localidad portuguesa de Viseu una lápida donde rezaban las palabras Rodericus Rex), las fuerzas restantes de Rodrigo lograron retirarse con cierto orden hasta Ecija, donde Sancho (sobrino de Rodrigo) intentó un contraataque sin éxito.

No se sabe a ciencia cierta cuantas bajas sufrió el ejército real visigodo, pero sin duda las suficientes para desarticular cualquier tipo de defensa posterior. Y es que el avance musulman por la península después de Guadalete fue fulminante, tres años mas tarde (714) se encontraban a las puertas de Zaragoza y en el 721 ante las estribaciones de los Pirineos. ¿Cómo es posible que apenas 20.000 hombres pudieran conquistar un territorio tan grande habitado por millones de personas?, muy sencillo, apenas hubo oposición.

Los judíos estaban encantados de cambiar de dueño, para ellos era preferible ser gobernados por musulmanes que ya vivían con los hebreos en cierta armonía en oriente próximo, que seguir bajo el yugo godo. A los hispano-romanos tampoco les importó mucho que otros tomaran las riendas de Hispania, pues al fin y al cabo eran ciudadanos de segunda que tenían poco que perder.

Se iniciaba así un periodo importante en nuestra historia que duraría más de siete siglos, con luces y sombras. Desde el esplendor de Abderramán I y los Omeya, que convirtieron Córdoba en la ciudad más importante de Europa llegando casi al millón de habitantes, pasando por aquel primer paso de Pelayo en Covadonga de lo que se llamó la reconquista, un periodo continuo de guerras entre reinos de Taifas y reinos cristianos que colaboraron en beneficio propio en muchas más ocasiones de las que creemos, en definitiva marcaron la edad media en la península ibérica y forjaron las bases de lo que hoy llamamos España.

 

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La batalla de Lepanto

El 7 de octubre de 1571 tuvo lugar la mayor batalla naval de la historia moderna. Más de 400 galeras y casi 200.000 hombres se enfrentaron en una lucha que mostró el poder de la artillería europea sobre la marina otomana

Hacía años que las naves turcas se habían lanzado al control del Mediterráneo occidental. Las costas italianas y españolas estaban cada vez más amenazadas y Malta estuvo a punto de ser tomada en 1565. Ante el creciente peligro, España, Venecia y los Estados Pontificios formaron una alianza para enfrentarse a la armada turca y detener su avance. Así se constituyó la Liga Santa, que se puso bajo el mando de don Juan de Austria, el hijo natural de Carlos V, pues no en vano España sufragaba la mitad de los costes de la alianza. Tras concentrarse en Mesina, la armada cristiana zarpó hacia aguas griegas a mediados de septiembre de 1571. Chipre, tras la capitulación de Famagusta, acababa de caer en manos otomanas, pero quedaba la posibilidad de derrotar a la flota turca atracada en el golfo de Lepanto, al este de Grecia.

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Al amanecer del 7 de octubre, los buques de la Liga Santa comienzan a desplegarse en la boca del golfo. Lo hacen a fuerza de remos al no tener el viento a favor, cosa que sí tienen los turcos que salen del puerto dispuestos al combate. Pero por suerte para los cristianos el viento amaina y los otomanos no pueden aprovecharlo, lo que da tiempo suficiente a los primeros para desplegarse en orden de batalla. Lo hacen en tres cuerpos formados en línea, y con una reserva en retaguardia. Los musulmanes, bajo el mando del almirante Alí Pachá, también forman en tres cuerpos, desplegados en forma de media luna. En total son 204 galeras cristianas por 205 galeras turcas. Unos cincuenta barcos más pequeños y ligeros por bando les acompañan, cumpliendo misiones de enlace y exploración. La escuadra cristiana está compuesta por un total de 90.000 almas y su enemiga, por un número similar.

A primera vista, las fuerzas parecen equilibradas, pero la realidad es otra. Los hombres de don Juan de Austria suman unos 36.000 soldados de infantería, más unos 34.000 marineros y galeotes libres que son armados para que, llegado el momento y cuando ya no sea necesario que sigan remando, se sumen también al combate. Otros 20.000 hombres van como remeros forzados; de ellos, los que no son esclavos comienzan a ser desencadenados con la promesa de libertad e indulto de sus penas si demuestran su valor en la lucha. En la armada otomana los hombres de armas son menos, en torno a 20.000. Además tienen el problema de que un elevado número de sus galeotes son esclavos, en gran parte cristianos, por lo que no son muchos los que pueden liberar para que les ayuden en la batalla. Por lo tanto, la flota de la Liga Santa dispone del doble o triple de combatientes que el enemigo, lo que va a ser determinante en el resultado final.

Cánticos de guerra

A las nueve de la mañana, ambas escuadras se divisan con claridad y mientras avanzan una contra otra van desplegando las banderas y los estandartes, sacan las imágenes y los crucifijos, suenan trompetas y tambores, se reza, bendice, canta, baila, grita y arenga, tratando de provocar el paroxismo y motivar al máximo a los combatientes. A los remeros se les da vino y comida para que afronten el embate con energía. Al mismo tiempo se despejan las cubiertas, se amontonan las municiones y se preparan las armas y las herramientas de abordaje. Poco a poco los cristianos consiguen situar en vanguardia a las seis galeazas, galeras más altas, grandes, muy pesadas y lentas, pero fuertemente armadas, cuya misión es hendir y romper la formación enemiga. Han pasado cinco horas desde que las dos flotas se han avistado. Poco a poco se van acercando. Las galeras navegan en paralelo sin apenas poder maniobrar; sólo marchan hacia adelante al ritmo de la boga, hacia el choque. Son las doce del mediodía y el infierno está a punto de desatarse.

A esa hora, cinco de las seis galeazas cristianas, que marchan a la vanguardia de la flota, se aproximan a los turcos. Semejantes a castillos, cuentan con 44 piezas de gran calibre cada una. Los otomanos les disparan, con escasos resultados; en cambio, los cañones de las galeazas arrasan las cubiertas de los buques próximos y envían a pique a varias galeras turcas. La armada del comandante turco, Alí Pachá, les deja atravesar sus filas para sufrir menos daños, esperando el choque con el grueso de la flota de la Liga.

La artillería abre fuego

La tensión crece en las dos armadas, que están sólo a unos centenares de metros. Ambas saben que han de disparar sus cañones lo más tarde posible para causar más estragos, pues luego, en el fragor del combate, será muy difícil la recarga. La mayor parte de las gruesas piezas de artillería sólo podrá disparar una vez. En esta guerra de nervios son los otomanos los que disparan primero, pero casi todos sus proyectiles van a parar al mar. Cuando ya les separan menos de cien metros, los cañones de las galeras de la Liga empiezan a vomitar su carga, barriendo las cubiertas otomanas.
A esa distancia no hace falta apuntar: se dispara a bulto, sabiendo que las balas y la metralla impactarán en los cuerpos y buques enemigos.

Cuando se produce el choque, muchos de los espolones de las galeras consiguen clavarse en los costados del enemigo, rompiendo remos y cubiertas. Ahora, borda con borda, comienza otra batalla. Ya no es una batalla naval, es un abordaje en el que las infanterías se lanzan a luchar sobre una aglomeración de barcos trabados entre sí por garfios, tablones y pasarelas. El azar y los choques de las embarcaciones hacen que los hombres de una galera tengan a veces que luchar contra dos, tres y hasta cuatro navíos enemigos que la rodean. Sin embargo, lo normal es que cada barco escoja a su oponente y se enzarce en una lucha furiosa. Los soldados cristianos disparan una y otra vez sus arcabuces, a lo que los otomanos responden mayoritariamente con flechas. El objetivo de cada fuerza embarcada es conseguir abordar al contrario y combatir en su puente a golpe de espada hasta matar o echar por la borda a todos los contrincantes.

La hora de la infantería

El golfo de Lepanto se convierte en un gran campo de batalla que, a su vez, se fragmenta en cientos de pequeños escenarios en los que la suerte puede ser diversa. Ambos bandos cruzan fuego de arcabuz y de pistolas, flechazos, lanzadas y hasta fuego griego, la famosa bomba incendiaria inventada por los bizantinos. No se hacen prisioneros, salvo aquellos capitanes distinguidos por los que se pueda pedir un suculento rescate. El ala izquierda cristiana, que está junto a la costa, es la primera en entrar en combate. Ahí están los venecianos comandados por el almirante Barbarigo, quien morirá de un flechazo en un ojo. En los primeros momentos se ven parcialmente desbordados por los turcos, pero, habiendo sido reforzados por alguna nave del centro y de la reserva de Álvaro de Bazán, logran imponerse y obligan al enemigo a huir a tierra tras matar a su comandante Sirocco. El centro de don Juan de Austria entra en lucha a continuación, entablando combate frontal con las naves de Alí Pachá e imponiendo su potencia de fuego y su infantería, superior a los jenízaros enemigos.

El balance de la carnicería

Sólo el ala derecha, comandada por Andrea Doria, que se ha alejado a mar abierto, es desbordada y envuelta por el grupo de Uluch Alí, quien logra hundir y arrasar unas cuantas galeras cristianas. Entre ellas está la nave capitana de la Orden de Malta, cuya tripulación es exterminada. Pero la llegada de refuerzos del centro y la reserva hace huir a los turcos con lo que queda de sus barcos, llevándose una galera veneciana como botín.

A las cuatro de la tarde, la batalla parece llegar a su fin. Es la hora del saqueo, y las tripulaciones porfían y discuten por ver cuántas galeras enemigas logran remolcar. El balance de bajas en la Liga es aterrador: 15 galeras perdidas (una de ellas capturada), 7.650 muertos y 7.784 heridos. En el bando otomano se han hundido también 15 galeras y otras 160 han sido capturadas (las cifras exactas difieren según los distintos comandantes), aunque algunas de éstas quedan en tan mal estado que pronto se irán a pique. El número preciso de muertos se desconoce, pero se evalúa en unos 30.000. Más exacta es la cifra de prisioneros, unos 8.000, que serán convertidos en esclavos. Son liberados asimismo unos 12.000 galeotes cristianos, entre los que hay numerosas mujeres.
Cuando el almirante veneciano, Venier, volvió a Venecia, tras abrirse camino entre la multitud informó al dogo de forma solemne: «Llevo, Serenísimo Príncipe, la más noble y admirable Victoria. La Armada turca, toda vencida y derrotada por los nuestros. Poquísimos se salvaron. Sed contentos y gloria a vos».

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Pancho Villa y el ataque a Columbus

Introducción

Aunque es muy poco común que los historiadores y las personas que imparten las materias de historia de México hablen acerca del ataque que realizo Pancho Villa a Columbus en Estados Unidos, el cual fue el primero de la historia de este país o que si lo hablen, lo hablen o lo vean “por encimita”.

pancho villa expedicion estados unidos

Me llamo la atención esto porque es algo que muy pocas personas conocen y que ha quedado en la historia, y tal vez lo que lo conocen, no lo conocen lo suficiente y no saben cual fueron las hipótesis que se conocen de porque se realizo este ataque y que llevo a Pancho Villa a ir en contra de este poblado.

¿Acaso los Alemanes estaban involucrados? o ¿Villa quería vengarse de los hermanos Ravel? Estas cosas las conoceremos a lo largo de este interesante escrito que abarca desde Carranza como presidente, hasta lo que paso a finales de este ataque al poblado de Columbus.

Antes de Columbus: Pancho Villa

Talvèz la mayor parte de los revolucionarios y de la población del país pensaron que al derrocar a Huerta terminaría la guerra civil y se restablecería la paz. Sin embargo, la destitución del régimen huertista dio inicio a la etapa mas violenta de la revolución.

En el bando constitucionalista Carranza logro resolver conflictos internos, al menos hasta la caída de Huerta, pero la división del norte ya dependía desligarse del constitucionalismo por las disputas con el primer jefe. Un encuentro en Aguascalientes donde asistieron zapatistas haciendo esta convención soberana, desconociendo el plan de Guadalupe. A raíz de esta junta, la facción villista rompe definitivamente con Carranza y se une a los zapatistas.

A pesar de los numerosos y constantes triunfos militares de Villa al inicio de la lucha contra los constitucionalistas, para la segunda mitad de 1915 las fuerzas carrancistas habían vencido a las villistas en todas las fuentes. De la fuerte división del norte solo quedaban restos; en parte por consecuencia del pleito con Carranza, pero principalmente por la tremenda derrota que se infligió en el Bajío y en el Ébano.

A las terribles derrotas se le debió añadir el empezar a perder la confianza de hombres como Felipe Ángeles. Además, encontró nuevos obstáculos para abastecerse de armas y municiones en la frontera, con lo que aumentaron las defecciones y las derrotas. Mientras Carranza, Obregón apoyo, el constitucionalismo ganaban rápidamente terreno, poder, influencia y apoyo, el villismo era diezmado tanto por perdidas humanas y materiales en los campos de batalla, como por las numerosas deserciones y rendiciones de sus tropas y oficiales.

Esta serie de terribles derrotas militares que sufrió Pancho Villa empeoraron su situación financiera, comerciantes y especuladores chihuahuenses y extranjeros, grandes compañías estadounidenses, crearon un caos económico con grandes consecuencias sociales. Acapararon y retiraron de la circulación monedas de plata y las mercancías, al tiempo que deshacían el papel moneda emitido por el gobierno de Villa dos años atrás, mismo que habían atesorado al suponer que él seria el triunfador de la revolución.

Al principio el presidente Wilson consideraba a Villa como una persona dócil a los intereses estadounidenses, por lo que otorgaba facilidades para conseguir armas y municiones.

Hasta la simpatía de la administración de Wilson por Villa quedo claramente manifiesta en el comentario que, sobre él, hizo un alto oficial anónimo al embajador francés en Washington en una fecha temprana como enero de 1914:

En contraste con lo que se admite generalmente, Villa no es un hombre sin cualidades. Sus padres poseyeron un rancho y disfrutaron de cierta prosperidad. No tuvo otra educación que asistir a la escuela primaria. No es un analfabeta como los periódicos lo describen; sus cartas inclusive están bien redactadas. Es de origen indio, igual que Huerta; es un excelente jinete y un tirador de primera clase. No teme al daño físico ni a la ley y, desde muy joven, llevo la vida que muchas personas llevaron en los lejanos territorios de nuestro propio oeste, en los que nuestras autoridades no tuvieron control, donde cada uno era su amo e imponía, en ocasiones, su mando a otros, controlaba a sus partidarios y creaba su propia ley. Villa se vuelve popular y es capaz de mantener esa popularidad. Cuida a sus soldados, los ayuda y es muy popular entre ellos… podría ser incapaz de gobernar pero, si él quiere, puede muy bien restablecer el orden. Si yo fuera el presidente de México le encargaría esta tarea; podría llevarla a cabo con éxito, estoy convencido de ello, ya que forzaría a todos los revolucionarios a mantener el orden. En el presente estado de cosas en México, no veo a ningún otro hombre, excepto a él, capaz de llevar a cabo con éxito este trabajo.

Sin embargo, esto termino cuando Wilson reconoció el gobierno de Carranza.

Las derrotas sufridas por la división del norte relajaron notablemente los nexos con las compañías y con el propio gobierno estadounidense, lo que fue definitivo en las acciones subsiguientes de Villa.

Wilson, reconocería como presidente del país al hombre que controlara la mayor parte del territorio y en el que se pudiera creer que guiaría correctamente el destino de México. Villa no confiaba en la lealtad del gobierno de Estados Unidos, pero advertía perfectamente las enormes limitaciones de su lucha en el caso de tenerlo como adversario, puesto que conocía el significado y la importancia de la frontera. El rápido viraje de Wilson hacia Carranza, que culmino el 19 de Octubre de 1915 con el reconocimiento del primer jefe como gobierno de facto, preocupo profundamente a Villa, porque creyó que este reconocimiento implicaba un supuesto pacto entre Carranza y Wilson que ponía en peligro la soberanía nacional. “Los estados unidos reconocieron a Carranza… pagando de esta manera la protección que les garantice a sus ciudadanos… he concluido con los Estados Unidos y los americanos… pero por vida de Dios, no puedo creerlo”.

Al saberse perdido vuelve a ser, como antes de la revolución una fiera; pero, sin esperanza y con rencor una fiera traicionada.

Fue entonces cuando villa planeo la campaña en sonora, la ultima de la división del norte. Pensaba que apoderándose de ese estado contrarrestaría el embargo de armas y municiones que sufría por parte de Estados Unidos, ya que el contrabando sería más fácil; Además, tenía la esperanza de que al controlar Chihuahua y Sonora, dos de los estados con mayores inversiones estadounidenses en México, el apoyo de Wilson a Carranza se enfriaría. Sucedió todo lo contrario: la campaña en Sonora fue desastrosa en para Villa, en parte por el permiso que el gobierno de Washington otorgó a Carranza para transportar 5 mil soldados por su territorio, desde Laredo, Texas, hasta Douglas, Arizona. En la derrota de Agua Prieta, Villa se entero de que el apoyo estadounidense a Carranza ya era oficial, por lo que lanzo un manifiesto denunciando una conjura y señalando que el precio a pagar por el apoyo de estados unidos era “la venta de nuestro país por el traidor Carranza”. Dicho manifiesto fue publicado el 21 de noviembre en Vida Nueva, periódico oficial del villismo.

Desde fines de 1915, la violencia villista se había vuelto mas sangrienta. En San Pedro de la Cueva, Villa reunió a todos los varones del pueblo; mando a fusilarlos en masa y mato con su propia pistola al cura del lugar, cuando de rodillas se le abrazaba pidiéndole clemencia; en Santa Isabel fusila a varios mineros norteamericanos. Tiempo después, quemara gente viva y asesinara ancianos.

Si, Villa adopto una nueva postura hacia los Estados Unidos, la cual dominaría cada vez más sus actos entre los meses de noviembre de 1915 a marzo de 1916, cuando sus tropas atacaron Columbus, Nuevo México.

Los planes de Villa quedaron perfectamente claros en una carta que escribió a Emiliano Zapata y que fue por encontrada en un guerrillero villista muerto durante el ataque a Columbus. Un fragmento de su carta decía:

Por lo anterior vera Ud. que la venta de la patria es un hecho, y en tales circunstancias y por las razones expuestas anteriormente, decidimos no quemar un cartucho mas con los mexicanos nuestros hermanos y prepararnos y organizarnos debidamente para atacar a los americanos en sus propias madrigueras y hacerles saber que México es tierra de libres y tumba de tronos, coronas y traidores.

Como Ud. Es mexicano honrado y patriota, ejemplo y orgullo de nuestro suelo y corre por sus venas sangre india como la nuestra, estoy seguro de que usted jamás permitirá que nuestro suelo sea vendido y también se aprestará a la defensa de la patria.

Como el movimiento que nosotros tenemos que hacer a los Estados Unidos solo se puede llevar a cabo por el Norte, en vista de no tener barcos, le suplico me diga si está de acuerdo en venirse para acá con todas sus tropas y en que fecha, para tener el gusto de ir personalmente a encontrarlo y juntos emprender la obra de reconstrucción y engrandecimiento de México, desafiando y castigando a nuestro eterno enemigo, al que siempre ha de estar fomentando los odios y provocando dificultades.

Mientras preparaba su ataque a los Estados Unidos, Villa decidió llevar a cabo las advertencias hechas al gobierno y a los intereses de los estados unidos en su manifiesto de Naco, en el cual, informo que los norteamericanos de deberían creer que Carranza era capaz de otorgarles las suficientes garantías para continuar explotando los recursos de México.

En enero de 1916, Villa regreso a la guerra de guerrillas. A partir de entonces fue seguido solo por unos cuantos cientos de hombres, a los cuales dividió en contingentes al mando de los pocos generales que aun le eran fieles. Con su pequeño ejercito dividido en bandas, ataco a haciendas y minas propiedad de estadounidenses.

El 8 marzo Pancho Villa y cerca de 400 de sus hombres llegaron aproximadamente a 4 millas de Columbus. Se estaban preparando para atacar este pequeño pueblo americano. En la oscuridad del principio de la mañana del 9 marzo de 1916, guerrillas de la revolución mexicana bajo el mando de Villa atacaron al pequeño pueblo fronterizo y un campamento del ejercito.

A las 4:45 am del 9 de marzo los hombres de Villa montaron rumbo a Columbus disparando dentro de las barrancas del ejercito acuartelado y tomado por sorpresa a los soldados norteamericanos. Otro grupo monto rumbo al pueblo disparando contra las casas y cualquier civil que saliera. Los villistas atacaron entonces un hotel y mataron a cuatro de sus huéspedes.

Las tropas americanas regresando de su sorpresa ya estaban disparando en persecución a los villistas todavía en la oscuridad previa del amanecer. Muy pronto los cielos se iluminaron con el resplandor del fuego iniciado por los invasores en el hotel. Esto les dio mejor visibilidad a los americanos pudiendo distinguir mejor sus blancos y después de tres horas de ataque, un clarín villista toco la retirada, los mexicanos recogieron sus heridos y regresaron a México.

Cuando el sol subió en la mañana de 9 de marzo el centro de Columbus era una verdadera ruina entre humo y llamas. La noticia del ataque en aquel pueblo se difundió por el telégrafo, sirviendo de encabezado de todos los periódicos a lo largo de la nación. El campamento Furlong, el fortín militar Columbus, pronto hirvió con la actividad como las tropas frescas que llegaron por el tren y el ejercito americano se preparo para seguir a Villa a México.

Villa se había quedado del lado mexicano de la frontera con un grupo pequeño de sus hombres.

Mas de cien villistas habían muerto en el ataque. Se calcula que murieron aproximadamente 17 americanos, principalmente civiles.

Por razones que aun no están claras, Villa decidió atacar a los Estados Unidos mucho antes de lo que le había dicho a Zapata en su carta. De acuerdo con Juan Caballero, participante en el ataque, Villa concentro gran parte de sus tropas en la hacienda de San Jerónimo y les dijo que planeaba atacar a los Estados Unidos. La principal razón que les dio, fue el pacto secreto entre los Estados Unidos y Carranza, pacto que se le había ofrecido a él – dijo- en Guadalajara pero que había rehusado a firmarlo. Caballero declaro que Villa decidió atacar primero a Presidio, Texas, pero que debió cambiar sus planes cuando parte de sus tropas desertaron. Estaba temeroso de que revelaran sus planes a los norteamericanos. En lo subsecuente, Villa se volvió extremadamente reservado con el nombre del pueblo que planeaba atacar. Fue solamente al llegar a Columbus, Nuevo México, de que sus hombres se dieron cuenta del lugar al que se dirigían.

No está muy claro el porqué Villa escogió como blanco a Columbus. Pudo desearlo para, aprovechando el ataque, arreglar viejas cuentas porque el Columbus State Bank, de Columbus, se negó a pagar unos cheques expedidos por el general o probablemente quiso vengarse del distribuidor de armas, Sam Ravel quien no habían entregado provisiones ya pagadas por Villa, además de que le habían enviado una remesa de municiones en mal estado, quizás esperaba conseguir allí dinero y abastecimientos. Sin Embargo estas consideraciones fueron secundarias. Ninguna de ellas constituyo su principal motivo para desencadenar el ataque a los Estados Unidos, sino su firme convicción de que Carranza había vendido a México a los Estados Unidos.

Atacando a los Estados Unidos y provocando las posibles represalias, Villa esperaba crear un dilema insoluble al régimen. Si este permitía a las tropas de los Estados Unidos penetrar a México sin ofrecerles resistencia, Villa confiaba en exponer a Carranza como lo que pensaba era: un instrumento de los norteamericanos. Por otra parte, si Carranza rehusaba exponerse y simplemente ignoraba el pacto resistiendo a los norteamericanos mucho mejor. El vínculo entre él y la administración de Wilson podría romperse y su posición, verse seriamente sacudida.

Una pregunta más debería ser considerada: ¿Qué papel, si alguno, jugó Alemania en muy comentada influencia sobre la decisión de Villa de atacar Columbus? En mayo de 1915, Dernburg, el jefe de la propaganda alemana en los estados unidos , sin consultar al conde Bernstorff, el embajador alemán sometió un plan al almirante Henning von Holtzendorff para utilizar a Villa con el fin de provocar la intervención de los Estados Unidos en México.

Se señalo que la invasión de México detendría el envió de armas de los Estados Unidos a los aliados y desviaría la atención de los norteamericanos del escenario europeo.

Ni el mismo gobierno alemán creyó que alguno de sus agentes hubiera estado involucrado en la incursión a Columbus. El 28 de marzo de 1916, pocas semanas después del ataque Alemania dijo no haber estado involucrada en el ataque a Columbus, esto no elimina totalmente la posibilidad de la responsabilidad alemana o de su participación en el ataque. Hay algunos indicios de que Sommerfeld estuvo en contacto con Villa antes y después de la incursión a Columbus.

A corto plazo el ataque resulto benéfico para Villa, casi de la manera como él pensó. Durante muchos meses – mientras Carranza parecía incapaz de expulsar a la expedición punitiva de Pershing -, Villa se convirtió en el símbolo de la resistencia nacional en Chihuahua. Toda via volvió a capturar a esta ciudad y la retuvo en contra de las fuerzas carrancistas. Su poderío declino otra vez, solo después de que la expedición punitiva abandono a México, en febrero de 1917. Un beneficio posterior a la incursión, fue la recepción, por Villa, de varios ataúdes llenos de armas embarcados desde Alemania después del ataque. Habían sido, aparentemente, comprados en una fábrica de armas en Bridgeport, Connecticut, antes del inicio de la guerra.

Carranza, también, fue profundamente afectado por el ataque, aunque no de la forma funesta en que Villa había esperado. Las relaciones México-norteamericanas se deterioraron, deteniéndose precisamente poco antes de una franca beligerancia. En marzo de 1916 Wilson impuso un embargo de armas a México, que mantuvo hasta la caída de Carranza en 1920. Este ultimo privado del fácil acceso a las armas y desalentado por su incapacidad para expulsar a la expedición punitiva, busco, con éxito, un acercamiento con Alemania que continuo aun después de la salida de México de las tropas de Pershing. Entretanto, Villa se enfrento a Carranza severamente zarandeado y sobrevivió a cinco duros y salvajes años de guerra de guerrillas, hasta que Carranza fue derrocado en 1920 y Villa hizo la paz con sus sucesores.

Si el ataque de Villa puso en serio peligro la precaria independencia de México, el fracaso de la expedición punitiva hizo mucho para reparar ese daño. A fin de cuentas convenció tanto al pueblo como a los militares norteamericanos, que una futura intervención en México seria mas difícil y costosa de lo que se había supuesto.

Como consecuencia del fracaso de la expedición de Pershing, se fortaleció la posición, cara a cara, de México ante los Estados Unidos. En el monumento funerario de la leyenda popular expresado a través de numerosas historias y corridos, Villa es, todavía, aclamado como el hombre que ataco a los Estados Unidos y escapo sin que pudiera ser atrapado.

Conclusión

Con este trabajo he llegado a la conclusión que es importante conocer la historia de México, así como lo que hizo cada uno de los personajes que nos represento a lo largo de nuestro pasado, ya sea en la revolución, en la independencia y claro que en el siglo XX.

Pancho Villa un personaje lleno de mitos, que atreves de los años ha cambiado y se hacen mas verídicos, lo comprobamos con la carta que hasta hace poco se ha dado a conocer que envía Villa a Zapata, para invitarlo a participar a invadir Estados Unidos.

Es importante reconocer que como Villa hizo cosas buenas, también hizo lo contrario, ya que estas cosas que son incomodas para la historia oficial, como la saña con la que atropellaba Villa a la población civil que se agudizo después de ser derrotado en 1915, permitiendo violar y matar a sus tropas.

Creo que no solo deba importarnos la historia de bronce, si no toda la historia en general, desde sus mas bellos acontecimientos, hasta los cosas más oscuras de nuestro pasado.

Bibliografía

  • GONZALES, Carlos. Villa y su norte. 2010, mayo, revista proceso.
  • KATZ, Friedrich. 1. pancho villa y el ataque a Columbus, nuevo México, 1979.
  • KRAUZE, Enrique. Entre el ángel y el fierro, Francisco Villa, 1987
  • MOLINA, Sandra. Lo bueno, lo malo y lo feo.2010, otoño, revista Quo historia
  • http://www.chihuahuamexico.com

GONZALES, Carlos. Villa y su norte. 2010, mayo, proceso. P,14

Cf. GONZALES, Carlos. Villa y su norte. 2010, mayo, proceso. P,14

Ibid. P, 15

Cf. GONZALES, Carlos. Villa y su norte. 2010, mayo, proceso. P,16

Idem.

Idem.

KATZ, Friedrich. 1. pancho villa y el ataque a Columbus, nuevo México, 1979. litrografia regmam, p.22

De juresserand a Doumergues, enero 27, 1914, archive du minister de affaires etrangeres, neww ser. París.mexique pol.9.

KATZ, Friedrich. 1. pancho villa y el ataque a Columbus, nuevo México, 1979. litrografia regmam, p.24

Cf. GONZALES, Carlos. Villa y su norte. 2010, mayo, proceso. P,16

Idem.

KRAUZE, Enrique, 1, Entre el ángel y el infierno, Olimpia. P.92.

GONZALES, Carlos. Villa y su norte. 2010, mayo, proceso. P, 16.

KRAUZE, Enrique, 1, Entre el ángel y el infierno, Olimpia. P.92.

KATZ, Friedrich. 1. pancho villa y el ataque a Columbus, nuevo México, 1979. litrografia regmam, p.28

Ibid. P.10

Ibid, p.p 10-12

Ibid, p 36

GONZALES, Carlos. Villa y su norte. 2010, mayo, proceso. P 17.

KATZ, Friedrich. 1. The life and times of Pancho Villa, 1998.stanford university, p.28

Idem

Ibid, p. 29

Idem.

Idem.

Idem.

KATZ, Friedrich. 1. pancho villa y el ataque a Columbus, nuevo México, 1979. litrografia regmam, p.37

Ibid, p. 38.

KATZ, Friedrich. 1. pancho villa y el ataque a Columbus, nuevo México, 1979. litrografia regmam, p.56.

Ibid, p 57.

Idem.

Ibid, p 56.

Ibid, p. 56.

Idem.

Ibid, p 59.

Idem.

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La historia de Gonzalo Guerrero, el español que se volvió maya

Gonzalo Guerrero fue un cristiano que se volvió maya, que abandonó toda forma de pensamiento y vida con las que había crecido en España y adoptó las del pueblo que lo acogió, que le dio hijos y una nueva vida. Esta es su historia.
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Es, sin dudas, uno de los héroes más importantes en la historia nacional y, sin embargo, es un personaje relativamente poco conocido y sólo es recordado en la península del país. Incluso llegó a ser conocido por los españoles como “el renegado”, debido a que luchó junto al pueblo maya durante la conquista.
Guerrero llegó a América en una expedición marítima con destino a la población conocida como “La Española”, en Cuba. Días después de zarpar de Darién, en Panamá, la embarcación naufragó cerca de la Península de Yucatán y 18 de los 20 sobrevivientes del naufragio fueron asesinados por los cocomes.
Únicamente Gonzalo Guerrero y el fraile Jerónimo de Aguilar lograron escapar, pero al poco tiempo, fueron tomados prisioneros por H’Kin Cutz, cacique de Xamancaan. Mientras Jerónimo de Aguilar se mantuvo fiel a su cultura y religión, Guerrero se adaptó hasta integrarse a la cultura maya. Participó en enfrentamientos con los pueblos enemigos y se destacó entre ellos por su astucia y sus dotes militares.
Cuando vivía como esclavo, el moribundo jefe maya Taxmar lo reclamó, ya que tenía buena fama de ser un gran estratega militar, y les enseñó nuevas formaciones de ataque y defensa. Lo hizo ensayar cuadros de ataque y formaciones de defensa que permitían hacer relevar a los soldados, generando en la guerra contra los Cocomes una “falange macedonia”, dándole la victoria al ejército del jefe Taxmar.
Poco después, por su condición de esclavo, el jefe Na Cha Can lo regaló a su Nacom Balam ( jefe guerrero).
Un día Nacom Balam cruzó un río y fue atacado por un caimán y, en vez de aprovechar la oportunidad para escapar, Guerrero luchó contra el caimán y le dio muerte. Al ver esto, Nacom Balam le otorgó la libertad.
Una vez libre, Guerrero se dejó hacer los tatuajes y las perforaciones propias de su rango militar. Siempre llevó sus guerras hasta la victoria, alcanzó el grado de Nacom Balam y se casó con la princesa Zazil Ha.
A la llegada de Cortés, éste le envió cartas para rescatarlo. Dispuso entonces que los buscaran y que los rescataran para que se unieran a su expedición. Fue así como Jerónimo de Aguilar, oriundo de Ecija, se enteró de la llegada de Cortés y fue a otro pueblo en busca de Gonzalo Guerrero, para llevarle la grata nueva. Menuda sorpresa debió de llevarse Aguilar, pues ante la noticia de que naves españolas los esperaban en Cozumel, Guerrero respondió con estas palabras, que han quedado grabadas en la historia y que llegan a nosotros gracias a Bernal Díaz del Castillo, quien las relata en su Historia verdadera de la conquista de Nueva España:
“Hermano Aguilar, yo soy casado y tengo tres hijos, y tiénenme por cacique y capitán cuando hay guerras. Id vos con Dios, que yo tengo labrada la cara y horadadas las orejas. ¿Qué dirán de mí cuando me vean esos españoles ir, de esta manera? Y ya veis estos mis hijicos cuán bonicos son”.
La mujer de Gonzalo Guerrero, Zazil Ha, no se quedó atrás e increpó así a Jerónimo: “Mira con qué viene este esclavo a llamar a mi marido; íos vos y no curéis de más pláticas”. Aguilar tornó a hablar a Gonzalo, que mirase que era cristiano, que por una india no se perdiese el ánima, y si por mujer e hijos lo hacía, que los llevase consigo si no los quería dejar. Y por más que le dijo y amonestó, no quiso venir.
Finalmente Jerónimo llegó ante Cortés, quien en un principio no lo reconoció: su piel era morena por el fuerte sol peninsular, ya que trabajaba en las sementeras cultivando, y estaba ataviado como indígena, además de que tenía cortado el cabello como esclavo. Según Díaz del Castillo, hablaba mal el castellano, “mal mascado y peor pronunciado”, pues había pasado ocho años entre los mayas y había aprendido su idioma, en detrimento del castellano. Guardaba celosamente un libro de Horas, pues era diácono.
Incorporado a las huestes expedicionarias, Jerónimo de Aguilar desempeñó un relevante papel como traductor en la empresa conquistadora. ¿Cómo ocurrió esto? Resulta que al pasar Cortés por Tabasco, se le entregaron varias mujeres indígenas, entre ellas Malintzin, que fue bautizada con el nombre de Marina.
De ella dice Bernal Díaz que “era gran cacica e hija de grandes caciques y señora de vasallos”. La Malinche, pues de ella se trata, hablaba el náhuatl y el maya. Así que cuando meses más tarde las fuerzas españolas llegaron al altiplano, en donde predominaba el idioma náhuatl, Cortés hablaba en español a Jerónimo de Aguilar, éste a su vez se dirigía a la Malinche en maya y ella lo traducía al náhuatl.
Una vez que Gonzálo Guerrero se negó a unirse a las huestes de Hernán Cortés, se dedicó a advertir a su nuevo pueblo de los hombres que acababan de llegar. Les contó sobre ellos y más adelante luchó contra las expediciones militares de Cortés, Grijalva y Córdoba, entrenando a sus hombres para que no se fiaran de un hombre blanco, ni temieran de las armas de fuego de los invasores ni de sus caballos.
En julio de 1531, el capitán Dávila partió con una fuerza hacia el sitio que hoy es Chetumal, donde suponían que vivía Guerrero y existían minas de oro. Sin embargo, encontró un lugar en abandono y, pese a que más adelante tomó a algunos mayas prisioneros, lo engañaron diciéndole que Gonzalo Guerrero había muerto de forma natural.
Dávila remitió informes a Montejo en Campeche sobre el supuesto fallecimiento. En realidad, Gonzalo Guerrero murió en 1536, cuando se enfrentaba a las tropas del capitán Lorenzo de Godoy para ayudar, con cincuenta canoas, a Çiçumba, gobernador de Ticamaya (Honduras), en el valle inferior del Río Ulúa.
Su agonía no fue muy prolongada: una flecha de ballesta se clavó justo en su ombligo y le atravesó hasta el costado. Luego, un disparo de arcabuz remató al que fuera arcabucero. Sus hombres le sacaron del campo de batalla y le escondieron detrás de unas palmeras.
Todos sabían que había llegado su hora, así que ninguno intentó extraerle la flecha por no aumentar su sufrimiento o acelerar su fin. Sólo pidió a sus más allegados que cuidaran de sus hijos y, al resto de sus hombres, más de un millar, que siguieran combatiendo. Pero el combate fue encarnizado. Tuvieron que replegarse y el cadáver de Guerrero quedó en campo enemigo. Algunos españoles afirmaron luego haberlo visto “tatuado y vestido como un indio, pero barbado como un cristiano”. Durante la noche, algunos de sus hombres rescataron su cuerpo y como postrero homenaje, lo lanzaron al río Ulúa, para que la corriente le llevara hasta el Océano de donde vino.
Hoy, Gonzalo Guerrero es considerado como el “padre del mestizaje”, y una estatua en su honor se levanta, paradójicamente, en el Paseo Montejo en Mérida.
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La creación del universo según la Cábala Hebrea.

En ningún escrito antiguo aparece con exactitud cuando fue la creación del universo o la tierra en que vivimos. Según  la Biblia esto sucedió hace de 5000 a 6000 mil años, pero si vemos los estudios arqueológicos se han encontrado restos de humanos de hace 1.5 millones de años de antiguedad; estos restos fueron de un niño que vivió en Tanzania(Africa)estoy hablando de evidencias físicas y a partir del carbono 14 se ha determinado su edad, los científicos han catalogado a Tanzania como cuna de la humanidad por los hallazgos arqueológicos  de restos humanos, también los restos del Homo Sapiens reflejan una antiguedad de más de 400.000 años. Entonces ¿Porqué La Biblia nos describe la creación de la especie humana en una fecha prácticamente reciente?
Ahora ni hablar de la existencia animal como son los dinosaurios  y otros grandes saurios que se dice desaparecieron debido a un cataclismo natural hace más de 60 millones de años, entonces ¿Cuántos años atrás había comenzado su existencia? tendríamos que pensar en millones de años, ya que necesariamente hubo una evolución que los transformo en terribles animales gigantes. Aquí es donde nos preguntamos a quien creer: a la Arqueología que nos muestra evidencias físicas y palpables o a las narraciones bíblicas que es cuestión de fe?

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¿Qué es la Cábala o Cabalá?

La Cábala nos enseña como llegaron a existir, la materia, el espacio, el tiempo y la energía formando por medio de una fuerza e inteligencia divina lo que conocemos como universo.

Sencillamente para describir La Cábala, podemos decir que existe una Fuerza Superior, que se mueve por el universo, renovandolo y al mismo tiempo destruyendo lo inservible o aquello que ya cumplió su función como las viejas estrellas; todas las energías del mundo descienden directamente de esta fuerza exhaustiva. Por ejemplo la gravedad y la electricidad son variantes directas de esta gran fuerza mayor, pero hay un gran poder divino que son de un orden superior manteniéndose ocultas a la humanidad, que vigilan muy celosamente nuestras actuaciones sin interferir demasiado. La Cábala es todo el conocimiento sobre todas las fuerzas divinas que nos han ocultado a través de los siglos , por intereses económicos y políticos. La forma en que estas fuerzas están formadas, nos enseña como desarrollar sentidos especiales para poder entender  y descubrir un solo propósito…llevarnos a conocer al Creador mientras estamos de paso en este mundo.

Una  de las explicaciones más fascinantes sobre la creación, nos la da la Cábala hebrea, este es un evento transcendental y hermoso en la historia del cosmos. El Universo fue creado por Dios, el Todopoderoso que es una fuerza omnisciente , omnipotente e indefinible que existe en los confines del Universo. Antes de que todo ocurriera no existía absolutamente nada…era todo un vacío inmenso y oscuro, pero la Divina Presencia moraba allí y no existía el paraíso, los ángeles, ni mucho menos los seres vivientes de la tierra o de otros mundos. Este creador es incognoscible, es decir no es posible conocerlo ni comprenderlo porque está más allá de nuestro pensamiento y percepción humana. Solo lo conocemos en la Cábala como AIN, que quiere decir la Nada, pero siendo la Nada es inmanente , consciente y de una inteligencia y poder que no tiene límites. Se llama Nada por que no tiene forma ni materia… es inteligencia pura.

Ain, el creador  deseó manifestarse en el mundo material y tener una forma y para lograr esta manifestación transformó su esencia de Nada en Algo. Este Algo  se conoce como AIN SOF y es pura Luz. Es una Luz total como de millones de soles, deslumbrante y enceguecedora que está más allá de los confines del universo  creado y de otros miles  de universos. En resumidas cuentas AIN SOF no tiene ni principio ni fin, es infinito, es una luz sin medida ni límite alguno, los humanos no comprendemos este concepto.

Para expresar esta luz de forma material Dios concentró un solo punto de luz infinita y envió este punto de Luz a través del vacío, este punto de Luz se llama AIN SOF AUR que es la Luz de Oro.

Dios es siempre UNO, pero su manifestación en el universo la expresa con doble característica para lo material es decir lo positivo y negativo, noche y día, luz y oscuridad, blanco y negro, femenino y masculino, electrón y proton, todo el universo expresa esta dualidad .

Para hacer la manifestación de Dios sobre la materia,  el expresó su esencia como masculino y femenino, pero siguió siendo UNO, por eso los Judíos cuando oran dicen” Escucha Israel Dios Nuestro Señor es el Eterno. El eterno es UNO y la más grande ofensa que se puede hacer al creador es negar esta unidad. No existe otro Dios más que yo…no conozco a ningún otro” esto quiere decir que Dios es el único hacedor del universo.

Cuando el aspecto femenino del creador se separó del masculino restringió la luz de si mismo para que el rayo de AIN SOF AUR(Luz de Oro) la atravesara y pudiera ser creada la materia que al ir viajando por el espacio fue haciendo círculos concentricos con la condensación de la luz la cual hoy en día los conocemos como galaxias y finalmente nuestro sistema solar y la tierra. Las galaxias  en términos cabalísticos se conocen como Séfiros los cuales forman el Arbol de la Vida que es el mismo universo. Dios  envió  demasiada energía  que las esferas o receptáculos no pudieron  contenerla y se rompieron cruzando velozmente el espacio y terminando en un abismo. Esta Luz que no pudo ser controlada cayó en desbalance, conociendose como los “cascarones cósmicos”  donde la Luz se opaco, dando como resultado el oscurecer de “La Luz Divina” cuna de la destrucción y maldad del mundo material. Esta imperfección se llama el Qliphoth y es el lado oscuro del universo  y del mundo material en el cual habitamos e influye constantemente destruyéndonos, ya que es la negación de la Luz Divina.

Para enmendar el anterior error, Dios de nuevo envió su luz maravillosa a través del vacío pero esta vez balanceada y controlada, dando como resultado la creación actual, es decir nuestro mundo y los seres vivientes, entre ellos el hombre y la mujer que se les asignó la misión de rescatar la Luz Divina, pero al caer en la desobediencia alejaron más esta Luz del Creador y es a nosotros sus descendientes somos los que tenemos la misión de transformar esta oscuridad en chispas de Luz que deben de retornar a Dios. Solo logramos esto resistiendo a la tentación de la materia, la cual forma parte de la creación imperfecta. Cuando un ser humano hace buenas acciones, trasciende su condición física para ir a los planos superiores como chispas de Luz que retornan a Dios.

Pero la Luz de las tinieblas que son los cascarones cósmicos, no son más que los espíritus oscuros que nos acechan(Los Grigori) y populan por toda la tierra tentándonos a cometer actos de destrucción. Para ayudar al ser humano Dios creó los ángeles los cuales constantemente nos ayudan e iluminan para no caer en tentaciones y cumplir nuestro destino cósmico. Los libros sagrados como La Biblia, El Korán, Las Vedas y el Zend Avesta hablan de la misión angelical y su ayuda a la humanidad. La creación del universo en términos cabalísticos se conoce como Adan Kadmon que es en realidad el cuerpo y espíritu de Dios manifestado en el mundo de la materia.

Manuel José Contreras

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CUITLÁHUAC

En 1476 nace Cuitláhuac (lama de agua o excrecencia seca), hermano menor de Moctezuma Ilhuicamina (noveno tlatoani mexica), e hijo de Axayácatl y una importante señora noble originaria de Iztapalapa, por lo cual es designado gobernante de este señorío.

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Cuitláhuac se había destacado como guerrero valiente durante el reinado de su hermano mayor, Moctezuma Xocoyotzin, ya que de acuerdo con la costumbre, el nuevo tlatoani debía participar en acciones de guerra contra una población enemiga de su reino o contra un pueblo aún no conquistado. Cuitláhuac se destaca en batallas en contra de la zona mixteca, Tehuantepec, Tepeacan, Itzocan, Zacatepec, Acatzinco y Tecalco.

Con motivo de la coronación de Moctezuma, Atlixco fue el objetivo de la campaña militar. En esta empresa dirigida por el nuevo gobernante, combatieron los guerreros mexicas más distinguidos, entre los cuales se encontraba Cuitlahuatzin y tres de sus hermanos: Matlatzincatzin, Pinahuitzin y Cecelpaticatzin, todos ellos hijos del difunto rey Axayácatl.

En la refriega los príncipes se mostraron excepcionalmente valientes e hicieron cautivos capturándolos con sus propias manos, lo que era reconocido como valor máximo en un guerrero.
Durante el sexto año del reinado de Moctezuma, en el combate con los ejércitos de Cuauhquechollan, se distinguieron Cuitláhuac y otros dos capitanes de gran renombre. En esta ocasión los mexicas hicieron más de 3 200 cautivos. Ya desde antes, El Señor de Iztapalapa tenía el título militar reverencial de “tlacochcálcatl” (el de la casa de las flechas) como general de los ejércitos. Asimismo perteneció al Consejo Supremo y ayudó a su hermano Moctezuma a la construcción de la albarrada para evitar las inundaciones que causaban estragos en la ciudad de México-Tenochtitlan.

Moctezuma convencido que Cortés era su dios Quetzalcoatl que regresaba del oriente, ordenó a Cuitláhuac recibir el arribo de los españoles a la cuenca de México en su palacio en Iztapalapa, a lo cual este último respondió perspicazmente y en palabras recogidas por el cronista indígena Hernando Alvarado Tezozómoc:

“plega a nuestros dioses que no metais en vuestra casa a quien os eche della y os quite el reino, y quizas cuando lo querais remediar no sea tiempo”, sin embargo la agudeza de su advertencia fue pasada por alto por el tlatoani Moctezuma.

El jardín de Cuitláhuac
Instalados en Iztapalapa con el objetivo de retrasar un poco su arribo a Tenochtitlan, los conquistadores son llevados al jardín de Cuitláhuac que al igual que otros tlatoanis (Nezahualcóyotl, Moctezuma) poseían huertos y florestas en los que se daban al descanso, la contemplación y la admiración de las plantas y flores aromáticas, privilegio que denotaba su posición social, sensibilidad y gusto refinado, además de ser un deleite arraigado de manera particular en las culturas mesoamericanas.
La belleza del palacio y los jardines (en tiempos en que en Europa no se conocía ni practicaba la horticultura) impresionó poderosamente a los hispanos Hernán Cortés y Bernal Díaz del Castillo, que presencialmente pudieron admirarlos y a otros cronistas que como Gómara, Herrera y Torquemada, que conocieron a testigos que los admiraron en su apogeo, todos ellos describieron la magnificencia de las construcciones:

“Era tan grande el palacio con sus cuartos altos y bajos, que cupieron los 400 españoles bajo techo, además de sus caballos y los indígenas aliados, que se acomodaron en los patios y zaguanes”.

Los conquistadores elogiaron la obra de cantería y los trabajos de carpintería con vigas de cedro blanco y otras maderas aromáticas, mencionando la fina ejecución de los pisos y agregando que los carpinteros de este lugar (Iztapalapa) eran conocidos como especialmente hábiles.

“Allí mismo se hallaban varias mansiones reales, “como las mejores de España”, con corredores muy hermosos, salas, cuartos altos y bajos, terrazas con sus toldos de algodón finamente trabajados y “otros jardines muy frescos”.
“Todo estaba “muy encalado y lucido con muchas maneras y pinturas que había arto que ponderar” (Velasco, 2002: 27)
Dentro del palacio de Cuitláhuac, mencionaron que había habitaciones y salas con grandes patios entoldados con parámetros vistosos, tejidos en algodón teñido de diversos colores y con dibujos de magnífico trazo, hicieron alusión a que en la ciudad (de Iztapalapa) había varias fuentes de agua buena y dulce, que según la información dejada por Solís, se hacía llegar por medio de diferentes conductos de las sierras vecinas; agua que, además de ser potable, irrigaba los jardines de exuberante vegetación.
Detallaron que en la huerta había hileras bastas de árboles frutales que formaban el borde de los caminos, mientras que en los demás espacios crecían plantas menor y que en los linderos de la huerta había unas verjas labradas de caña, por las cuales nadie podía entrar libremente y que estas vallas estaban adornadas con exquisito gusto y engalanadas con mirtos, romero, boj y otras variedades de plantas que rodeaban hermosos paseos entre los jardines de árboles y flores, Díaz del Castillo describió esta huerta “como cosa jamás soñada”. Otro gran terreno de cultivo estaba dividido cuidadosamente en cuadros con flores, ordenados de acuerdo con su variedad. A su vez, los espacios cultivados se hallaban separados entre sí por paredes tejidas de cañas cubiertas de hierbas olorosas. No se cansaban los españoles de ver la gran cantidad de árboles con frutas, así como las rosas y otras flores que en la mayoría de los casos les resultaban desconocidas, lo mismo que los olores que despedían.
Junto al palacio de Cuiltláhuac, aludieron que se encontraba una gran alberca con las paredes hechas de muy buena cantería: “ésta tenía la forma perfecta de un cuadrángulo que medía 400 pasos por lado. Dentro del estanque había muchos peces de buena calidad; allí nadaba todo género de aves palustres, como patos silvestres y otros ánades, y eran tantas que casi cubrían la superficie”.
A los españoles algunas de estas especies les parecían conocidas, mientras que otras las veían por primera vez. Había aves de figura y plumaje extraordinarios, y todo parecía obra digna de un príncipe. En el andén que circundaba la alberca había un pretil de pie de suelo enladrillado, y era tan ancho que podían caminar en él cuatro personas, una junto a otra. Por medio de gradas de mármol-traído desde lejos- se podía bajar hasta el nivel de la laguna; un canal llevaba desde la superficie del agua al vergel, donde se podía llegar incluso con grandes canoas sin tener que saltar a la tierra.

La batalla
Los españoles en su prisa por tomar la ciudad mexica, hicieron prisioneros a Moctezuma, Cacamatzin, Señor de Texcoco, Cuitláhuac, señor de Iztapalapa y otros nobles señores.
Por estos días, Hernán Cortés se enteró del arribo de Pánfilo de Narváez y decidió ir con algunos de sus capitanes a pertrecharse de armas para un probable enfrentamiento con éste, dejando a Pedro de Alvarado a cargo en Tenochtitlán, quién al verse solo, ordenó el asesinato de cientos de integrantes de la nobleza mexica, durante la celebración de una ceremonia correspondiente a la veintena o mes llamado “toxcatl” en el Templo Mayor, hecho que provocó la profunda indignación del pueblo mexica, que en respuesta decidió cercar a los españoles, albergados en el palacio de Axayácatl, cerrando el mercado o tianquiztli de Tlatelolco e impidiendo la provisión de víveres a los españoles por una semana.
A su regreso, Hernán Cortés, exigió a Moctezuma la inmediata provisión de bastimentos y el restablecimiento del orden entre sus súbditos, pero para ese momento el tlatoani ya no tuvo ningún impacto entre ellos, que le tenían como traidor.
El hispano puso en libertad a Cuitláhuac, para que se encargara de apaciguar a los tenochcas y restableciera el suministro de agua y alimentos; sin embargo, Cuitláhuac, desapareció y asumió su cargo de Tlacochcalcatl o capitán general de los ejércitos, ocupándose de la organización y dirección del pueblo para el valeroso combate que tenía como fin la expulsión de los invasores españoles, tomándolos por sorpresa cuando se disponían a escapar, temerosos por sus vidas, una vez asesinado Moctezuma por quien los combates hasta ese día se habían detenido.
Sin embargo, Cuitláhuac desapareció para ocuparse de la organización y dirección del pueblo tenochca para el valeroso combate que tenía como fin la expulsión de los invasores españoles
Hernán Cortés, aprovechando la noche, se dispuso a escapar con sus hombres, temerosos por sus vidas, llevando a cuestas el cuantioso botín en oro hasta ese momento acumulado, sin embargo, los mexicas, comandados por Cuitláhuac, les sorprendieron en la huida, dándoles un furioso combate.
A la muerte de Moctezuma (aunque hay cronistas que dicen que fue antes), Cuitláhuac fue designado décimo tlatoani mexica por ser reconocido por “hombre valiente y muy prudente”.

Los mexicas dieron muerte e hirieron a numerosos españoles e indígenas aliados logrando la primera victoria contundente en contra de éstos la noche del 30 de junio de 1520 y lanzándolos en retirada de la que milagrosamente salieron con vida, al ser guiados por un tlaxcalteca que les mostró un atajo que les permitió escapar hacia tierras aliadas; es esta fecha histórica que hasta nuestros días se conoce como “La batalla de la noche triste”, pero que para el pueblo mexica fue “La noche de la victoria contra los invasores”. Tiempo después, en sus cartas de relación hechas al rey Carlos V, Cortés expuso los motivos que le habían orillado a invadir Iztapalapa, después de haber sido expulsados de Tenochtitlán, mencionando a Cuitláhuac, señor de ese poblado, “como el principal que les había hecho la guerra” y “echado de la ciudad”, “haciéndoles 6000 muertos en esta batalla” (30 de junio de 1520).
Cuitláhuac gobernó según el registro de cronistas hispanos e indígenas entre 60 y 80 días (aunque Ixtlixóchitl menciona que fueron 40), en los que tuvo que ordenar reparar los desastres originados por la guerra: renovar las calles, casas, calzadas destruidas, limpiar los canales y añadir nuevas fortificaciones. Bajo su mando fueron reparados los templos maltratados y destruidos, y se reedificaron las casas demolidas e incendiadas. Todo esto sin la ayuda del núcleo de la joven generación guerrera, asesinada en el gran patio del templo mayor por órdenes del conquistador Pedro de Alvarado. Durante la estancia de Cortés y su ejército en Tlaxcala, Cuitláhuac aparejó las armas en Tenochtitlan y mandó a cavar fosas y trincheras. Envió sus mensajeros a las provincias y ciudades sujetas al imperio para comunicar a sus vasallos que se les eximía de todos los tributos y servicios obligatorios durante un año, con tal de que hicieran la guerra en contra de los españoles y sus aliados indígenas, lo cual no fue posible, debido a los añejos resentimientos que los pueblos contrarios guardaban, viendo en la engañosa alianza con los hispanos una oportunidad de señorear junto con ellos la cuenca de México.
En particular mandó una solemne embajada de paz a Tlaxcala, principal aliado de los hispanos, para la conformación de una alianza ofensiva y defensiva, ofreciéndoles el libre comercio con la Triple Alianza, motivo del rencor tlaxcalteca, sin embargo el viejo Maxicatzin, desechó las proposiciones.
Cuitláhuac no logró consumar el exterminio de los españoles, debido a su inesperada muerte a raíz de la viruela, enfermedad desconocida por los pobladores de este continente y para la cual no existían defensas biológicas y que diezmó a la población indígena, quizá en igual o mayor medida que el propio exterminio resultado de las guerras con los hispanos. Cuitláhuac murió en diciembre de 1520, sucediéndolo en el reino Cuauhtémoc.
El antiguo pueblo de Iztapalapa, hoy ubicado en la demarcación política del mismo nombre y cuna del décimo tlatoani mexica, tiene una gran tradición histórica, de la que sus 18 pueblos y 15 barrios originarios son herederos directos, riqueza que es preciso reconocer, dado que la negativa y violenta imagen que de él se tiene no refleja puntualmente la realidad de sus pobladores, que reproducen mediante sus usos y costumbres, tradiciones y formas de organización viables en medio de la urbanización acelerada que se vive en la Ciudad de México. Por tanto es necesaria una justa reivindicación de esta valerosa tierra, cuna de uno de los héroes menos considerados, estudiados y recordados en nuestra historia y que sin embargo, su honrosa e innegable victoria que debería llenar de orgullo y servir de ejemplo a todos los mexicanos.
Es preciso dar cuenta de la heroica batalla y el sacrificio del pueblo en defensa del refinado imperio mexica, raíz e identidad por excelencia del pueblo mexicano y que la historia se apropie de este triunfo innegable en las celebraciones cívicas, pues no puede estar más ocultado en el olvido, y de esta manera rendirle a esta fecha heroica un justo homenaje en el día y mes rescatado por los cronistas indígenas y aún por los hispanos, siendo el 30 de junio una fecha en la que la bandera sea izada en lo alto, tal y como se acostumbra en conmemoraciones de gran importancia en el recuento de nuestra nación, enarbolando esta fecha por demás memorable, en ocasión de esta batalla que significó una estoica defensa a la cultura e historia indígena, que nos enriquece, nos llena de orgullo y nos define dentro y fuera de nuestras fronteras como sucesores de una gloriosa y culta civilización, aún viva en nuestro corazón y tradiciones.

El aparente olvido de la vida y hazañas de Cuitláhuac no son un asunto de ingenuidad histórica, ya que respondió a intereses coloniales que buscaron mermar la honra del pueblo mexicano y acallar su testimonio, por ello es preciso dar luz a la historia que nos pertenece y desechar términos utilizados y heredados por el recuento de los conquistadores que solo reflejan una visión parcial de los hechos. El jefe delegacional en Iztapalapa, solicitó el 14 de febrero del 2006 a los diputados de la asamblea legislativa la inscripción en letras de oro en el frontispicio del recinto legislativo de donceles del nombre de Cuitláhuac, solicitud que fue acompañada de 10,000 firmas de vecinos de los ocho barrios de Iztapalapa.
El 29 de marzo del 2007 es aprobada por unanimidad y en sesión solemne, el 27 de febrero del 2008 a las 12:40 horas, la Cuarta Asamblea Legislativa del Distrito Federal, develó el nombre en letras de oro del décimo tlatoani, originario de Iztapalapa.

Al seguir el desarrollo de los sucesos acaecidos en la ciudad de México- Tenochtitlán, llama la atención que después de la muerte de Motecuhzoma Xocoyotzin, su hermano Cuitláhuac, que fue el señor de Iztapalapan, llego a ser el nuevo tlatoani de los mexicas. Una vez que asumió el cargo éste preguntó a los señores de Texcoco a quién correspondía legítimamente heredar el trono de aquel reino. Le respondieron que de acuerdo con sus ordenamientos debía ser Yoyotzin, el menor de los hijos de Nezahualpiltzintli, pero que todavía era muy joven.
Investigación: Mariam Salazar Hernández
Archivo Histórico de Iztapalapa 2008

 

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